La ampicilina actúa interfiriendo en la capacidad de las bacterias para formar paredes celulares. Las paredes celulares de las bacterias son vitales para su supervivencia. Evitan que sustancias no deseadas entren en sus células e impiden que el contenido de éstas se escape. La ampicilina altera los enlaces que mantienen unida la pared celular bacteriana. Esto permite que aparezcan agujeros en las paredes celulares y mata a las bacterias.



